viernes, noviembre 04, 2005

III. Adolescencia

Características de la adolescencia
La adolescencia se podría definir como el periodo de transición entre la niñez y la etapa adulta, o lo que es lo mismo, es un periodo que se encuentra entre la inmadurez del niño y la madurez del adulto. Es un fenómeno de transición social y psicológica va acompañado de un cambio biológico más conocido como la pubertad.

La adolescencia no es un cambio brusco en los niños si no que es un proceso evolutivo, que varía según la persona y tiene una duración imprecisa, que dura como media unos diez años pero tiende a prolongarse.

La adolescencia es básicamente la maduración de la personalidad del niño y una búsqueda de la identidad. El niño quiere romper con esa dependencia en los adultos tanto moral como material, y busca encontrar su sitio en la sociedad. El niño empieza a pensar por si mismo y a crearse sus propios valores. Es una etapa fundamental en los niños que conviene pasarla de la forma menos traumática posible, ya que de cómo se supere esta etapa dependerá el comportamiento social de la persona adulta.

Según Havighurst, hay 10 tareas básicas que tiende a desarrollar el adolescente:
- Lograr relaciones nuevas y más maduras con iguales de ambos sexos.
- Lograr un papel social masculino / femenino.
- Aceptar el físico que se tiene y utilizar con eficacia el cuerpo.
- Alcanzar la independencia emocional respecto a padres y otros adultos.
- Lograr una seguridad e independencia económica.
- Elegir y prepararse para una ocupación.
- Prepararse para la vida en pareja.
- Desarrollar capacidades y conceptos intelectuales básicos para la vida cívica.
- Desear y lograr una conducta socialmente responsable.
- Adquirir una serie de valores.

La transición de niño a adulto suele desarrollarse en tres fases:

1. La adolescencia temprana (10 a 13 años)
Se manifiesta inquieto y hablador, no le gusta estar solo y desarrolla relaciones interpersonales. A nivel emocional se descontrola con facilidad, sufre cambios de humor, se exalta con facilidad si se le lleva la contraria, se rebela contra los padres lo que provoca peleas constantes en la unidad familiar, se resiste a cumplir las normas familiares, le gusta la actividad en grupo y se muestra enérgico y espontáneo en la conducta.
En estos primeros años de la etapa el adolescente se muestran apasionados con los problemas de la actualidad criticándolos y rechazándolos radicalmente. Además experimentan sentimientos de culpa, tienen miedo de perder la amistad y el afecto de sus padres y piensan en los planes de futuro. En definitiva, en esta primera etapa se comportan de modo que les permita liberar un intensa carga afectiva.

2. La adolescencia media (14 a 16 años)
Se comporta de manera crítica con el comportamiento de sus padres y tiende a alejarse del círculo familiar. Empieza un proceso de interiorización personal: empiezan a tener un dominio de si mismo y sentido del deber, idealistas y activos y deseosos que tengan buena opinión de ellos, aspiran a ser elegantes, a tener habilidades deportivas y buena presencia. A nivel afectivo los adolescentes canalizan sus sentimientos y afecto hacia fuera de casa, por lo tanto el adolescente busca el sentido social, necesita encontrarse con los demás, es en este momento cuando aparecen los primeros flirteos. En esta segunda etapa el adolescente se empieza a analizar y a criticar su aspecto y su conducta experimentando una sensación de soledad tristeza y melancolía, también siente la necesidad de amar y ser amado, va ganando confianza en sí mismo pero necesita la aprobación de los demás. En esta época el joven empieza a desligarse de su familia e inicia el camino del proceso de su identidad

3. La adolescencia tardía (17 a 19 años)
En esta etapa los jóvenes se despierta en ellos el ardor y optimismo, la necesidad de independencia, una profundización en su personalidad, el apasionamiento por sus ideales, una revalorización de su propia imagen y un deseo de éxito profesional. Esta es la etapa donde en definitiva el adolescente desarrolla su propia personalidad, es el preludio del inicio de su etapa en la edad adulta. Etapa donde intenta aumentar la confianza en sí mismo para asumir responsabilidades, pose una mente más organizada que antes, le gusta discutir algunos temas con los jóvenes de su edad, tiene mayor autocontrol y reduce su mal humor, así se inicia el proceso de integración y de búsqueda de su puesto en el mundo de los adultos. Es un período de cambios mucho más lento que los anteriores y termina cuando el joven se siente plenamente integrado y completamente independiente.

Hay una serie de problemas que se pueden dar en la adolescencia, y que entre un 10- 20% de la población general presentará posteriormente estos trastornos: falta de rendimiento (ansiedad, fobia, falta de motivación, déficit en estrategias de estudio), relaciones interpersonales (falta de habilidades sociales, timidez, soledad, ansiedad social, grupos de amigos conflictivos), depresión (conductas suicidas, inseguridad), conductas antisociales (agresividad, consumo de substancias drogófilas), relaciones con los padres (incomunicación, peleas, discusiones, ausencias de normas y control), relaciones de pareja (desamor, sensación de incompetencia afectiva, dificultad de comunicación), problemas con la alimentación (anorexia, bulimia) y problemas de auto imagen ( autoestima, búsqueda de identidad).


Derechos del menor relacionados con el bullying:
* No discriminación: la totalidad de los derechos deben ser aplicados a la totalidad de niños sin excepción, y es obligación del Estado adoptar las medidas necesarias para protegerlos de cualquier discriminación (Art. 2).

* Opinión del niño: el niño tiene derecho a expresar su opinión y a que ésta se tenga en cuenta en todos los asuntos que le afecten (Art. 12).

* Libertad de expresión: cualquier niño tiene derecho a buscar, recibir y difundir información e ideas de todo tipo, siempre que no afecten al derecho de otros (Art. 13).

* Protección de la vida privada: los niños tienen derecho a no padecer injerencias en su vida privada y familiar, en su domicilio, en su correspondencia y a no ser atacados en su honor (Art. 16).

* Protección contra los malos tratos: el Estado debe proteger a los niños de todas las formas de malos tratos perpetradas por los padres o cualquiera otra persona responsable. También establecerá medidas preventivas y de tratamiento al respecto (Art. 19).

* Tortura y privación de libertad: ningún niño será sometido a tortura, a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes, a la pena capital, a prisión perpetua, ni a detenciones o encarcelamientos ilegales o arbitrarios. Cualquier niño privado de libertad será tratado con humanidad, estará separado de los adultos, tendrá derecho a mantener contacto con su familia y tendrá un acceso rápido a la asistencia jurídica u otra adecuada (Art. 37).